jueves, 10 de junio de 2010

Santiago Herrero se fue hace cuarenta años

La pérdida de un campeón
El 10 de junio de 1970 fallecía dos días después de su caída en la Isla de Man, en una temporada en la que volvía a luchar por el título de 250cc

Algunos testigos dijeron que Woods se había parado a cambiar una bujía y que se reincorporó al circuito sin la precaución de mirar, aunque él siempre lo negó, asegurando que Santiago Herrero le adelantó antes de que su moto derrapase en la milla trece del circuito de la Isla de Man. Lo que ocurrió aquel 8 de junio de 1970 se mantiene como un misterio, pero no así las consecuencias de la caída del piloto madrileño, que falleció dos días después en un hospital de Douglas. Era el líder del Mundial de 250cc y quería ganar, en una carrera que le fascinaba, como un paso más hacia su primer título.

"Es increíble correr en aquellas carreteras infernales, rozando las casa y oliendo a verduras cuando pasas por delante de una tienda. Allí se vive el motociclismo, son días de fiesta para todos", había explicado Herrero (Madrid, 2 de mayo de 1942) refiriéndose a la Isla de Man. Sí, una carrera única y terrible, en la que él mismo se convirtió en la ¡sexta! víctima mortal de aquella edición de 1970.

Se truncaba así la trayectoria deportiva de uno de los pilotos más prometedores del momento. Ya el año anterior había estado a punto de conquistar el título mundial del cuarto de litro, pero una lesión tras una caída en el GP de Irlanda y la fragilidad mecánica de su Ossa le apartaron de conseguirlo por tan sólo cinco puntos (se clasificó tercero).

Por eso tenía más ganas que nunca en 1970. Había hecho segundo en Francia y vencido en Yugoslavia, así que llegaba en cabeza del Mundial a la Isla de Man, un trazado maldito de 62 infernales kilómetros por carreteras abiertas, donde algunos pilotos se negaban a competir. Pero no él. Ya tenía la experiencia de dos años anteriores en el TT, con un séptimo puesto en 1968 y un tercero al año siguiente, así que le tocaba ganar...

Pero el destino tenía otros planes para un piloto que era todo coraje y pundonor. Se estrelló contra un árbol, fracturándose el cráneo y varios huesos más de un cuerpo que, dos días después, no pudo vencer en su batalla contra la muerte. Han pasado cuarenta años, pero quienes conocieron al gran Santi Herrero nunca le olvidarán. Por algo será...

as.com

1 comentario:

Jesús dijo...

Esta carrera (en general todas las race road)son bonitas pero peligrosísimas. En 100 años de TT van más de 220 muertos, sin contar el público.
V´sss al cielo por Santi, si no le hubiera pasado nada, hubiera sido el piloto español por excelencia...